Largometrajes que nos trasladan a lugares de conflicto

La industria cinematográfica constituye un elemento esencial en la obtención de información relevante, atribuyendo este hecho a la simplicidad con la que puede llegar un filme a las masas, en los que puede mostrarse sucesos históricos a modo de documentales, retratando incluso conflictos o enfrentamientos bélicos.

El peligro de no entregar un mensaje

Los filmes permiten adquirir una diversidad amplia de conocimientos, efectuar comunicaciones entre diversos individuos, y transmitir noticias, y eventos o sucesos importantes, que de otro modo no serían vistos. Siendo un factor sobresaliente de los filmes en su potencial de utilización en los documentales.

Pese a que los largometrajes han adquirido en su transcurso una diversidad de utilidades, la importancia que tuvo el cine en aquellas épocas de conflictos fue considerable. El plasmar estos conflictos a través de un filme permitía el reforzamiento moral de soldados y civiles.

Utilizándose en la implementación de doctrinas, refuerzos morales, creador de conciencia de victorias en aquellos quienes luchaban, hicieron que este movimiento como largometraje fuese merecedor de su propia especialización en esta industria, el género bélico.

El género bélico a pesar de sus altos y bajos, se ha enfocado en mostrar el humanismo de los individuos participantes, quienes nos muestran las consecuencias que pueden ocasionar las guerras, y la supervivencia de sus participantes a través del compañerismo y la perseverancia de sus ideales.

Una gran parte de estos largometrajes se encuentran basados en sucesos que realmente ocurrieron, sobresaliendo la importancia de la documentación de estos sucesos. Que le sirvan de advertencia a generaciones futuras el daño que puede ocasionar cualquier conflicto bélico a cualquier individuo.

Comprendiendo lo esencial que resultan estos largometrajes, en 2019 nos llega un filme con el nombre de 1917, dirigida por Sam Mendes, cuya inspiración para esta historia fue un relato contado por su abuelo Alfred Mendes, un participante de la Primera Guerra Mundial.

El largometraje nos adentra en la historia de dos soldados británicos, los cuales son encomendados en una misión, entregar una orden de cancelación de un ataque que desde sus inicios se consideraba un fracaso. El éxito de la misión ocasionaría la seguridad de sus compañeros y el hermano de uno de los soldados.

Un largometraje merecedor de críticas y elogios positivos, nominado a diez premios Oscar y ganador de tres de ellos, destacando mejor fotografía, mejor sonido y mejores efectos. Hacen de 1917, un filme merecedor de estar en la lista de los preferidos por cualquier individuo.