Miedos evolutivos en los niños

El miedo infantil es algo completamente normal, es parte del desarrollo en los niños, el problema radica cuando éste es completamente intenso y se hace frecuente.

Cuando esto pasa, el miedo se convierte en un problema patológico que hay que atacar de inmediato con ayuda de algún Psicólogo infantil en Málaga.

En su mayoría, los niños presentan diferentes miedos en alguna eta de su vida. Estos miedos se llaman “miedos evolutivos” y son completamente normales, tan norma que forma parte del desarrollo evolutivo de los infantes.

Sin embargo, estos miedos en ocasiones se tornan en un problema intenso, aumentando su frecuencia y afectando su bienestar emocional.

Es por ello que  una vez que somos consientes de este problema, lo mejor será buscar ayuda profesional ya que de dejarlo pasar, solo conseguiremos que el problema se convierta en un temor irracional, el cual es capaz de dominar y controlar al niño.

Es importante saber diferenciar la fobia, el miedo y la ansiedad en los niños, de esta forma sabremos qué está presentando nuestro pequeño.

Por lo general tendemos a confundir e incluso, usamos como sinónimos los términos citados anteriormente, y no es para menos, ya que tienen ciertas similitudes.

Lo cierto es que la fobia, el miedo y la ansiedad son un simple estimulo que el pequeño interpreta como amenaza mediante una situación de divorcio, fantasmas, oscuridad, etc.

 

La fobia y el miedo tienen una similitud muy amplia, sin embargo se presentan con diferente intensidad y frecuencia.

A diferencia de la ansiedad, ésta se presenta a través de estímulos internos, los cuales se ven reflejados por respuestas cognitivas.

El miedo es una emoción que todos tenemos, éste cumple una función importante que se ve presente en una situación de adaptación, supervivencia y encuentro con lo desconocido.

Cuando el miedo es incontrolable se convierte en fobia, y la fobia es un trastorno psicológico, el cual no puede ser tratada de forma racional.

Es por ello que necesitamos observar con detenimiento la conducta de los niños, ya que sus miedos al no ser tratados podrían convertirse en una gran fobia.

Algunas señales para detectar este problema son.

  • El miedo paraliza al niño, quitándole las ganas de socializar, ir al colegio, jugar con otros niños.
  • El niño no tiene deseos de salir de la casa.
  • No tolera estar ni un minuto a solas.